
Reparación de persianas enrollables
Persianas de vivienda y cierres enrollables de local. Cinta, muelle, lamas y motor.
Llámenos:
Dos aparatos distintos con el mismo nombre
Cuando alguien llama por una persiana puede referirse a dos cosas que por dentro no se parecen en nada.
La persiana de vivienda es ligera: lamas de aluminio o de PVC que se enrollan sobre un eje octogonal escondido en el cajón, movidas por una cinta, una correa o un motor tubular metido dentro del propio eje. Pesa poco y se repara desde dentro de la habitación.
El cierre enrollable de local es otra cosa: chapa o ballesta de acero, varios cientos de kilos, con muelles de compensación en el eje que hacen el mismo trabajo que los muelles de una puerta de garaje. Ahí la avería ya no es doméstica, y el muelle tiene la misma energía acumulada y el mismo peligro.
Trabajamos los dos. Lo que no hacemos son toldos: aunque se enrollen parecido, es otro oficio.



Averías típicas
Cinta o correa rota
Es la avería más común con diferencia, y casi siempre avisa: la cinta se deshilacha por el borde durante semanas antes de partirse. Se rompe por rozamiento contra la guía del cajón o por el propio sol, que reseca el tejido. Se sustituye entera; empalmarla dura dos meses.
Si la cinta se ha roto con la persiana subida, la persiana no se cae: queda sujeta por el eje. Lo que sí pasa, si se tira del trozo que queda, es que el extremo se suelte del recogedor y haya que abrir el cajón igualmente.
El recogedor no tira
Dentro del recogedor hay un muelle de espiral que mantiene la cinta tensa. Cuando pierde fuerza la cinta se queda floja, se sale del carril y se enrolla mal. El síntoma es claro: la persiana sube bien pero la cinta queda colgando.
Lamas dobladas o salidas de la guía
Un golpe, un intento de forzar la persiana desde fuera o bajarla con algo debajo dobla una lama, y esa lama se traba en la guía lateral. Se sustituyen las lamas afectadas; no hace falta cambiar la persiana entera salvo que estén dañadas muchas.
Motor tubular que no responde
En las motorizadas, el motor va dentro del eje. Falla de tres maneras y conviene distinguirlas por teléfono: no hace nada (alimentación, emisor o receptor), zumba sin mover (condensador o atasco mecánico) o se para a mitad siempre en el mismo punto (protección térmica, casi siempre porque la persiana arrastra y el motor trabaja forzado).
Finales de carrera descolocados
La persiana no cierra del todo o se pasa y sigue girando con la persiana ya abajo. Es un reglaje del motor, no una pieza rota. Dejar que siga pasándose acaba desenganchando las lamas del eje.
Cierres de local: eje, muelles y poleas
En el cierre enrollable el peso lo compensan muelles dentro del eje. Cuando uno cede, el cierre pesa de golpe el doble, cuesta subirlo a mano y el motor empieza a quejarse. No es una reparación para hacer por cuenta propia: un eje de cierre tiene energía suficiente para romper una mano. Aquí aplica lo mismo que en una puerta de garaje.
Motorizar una persiana manual
Una persiana de cinta se puede pasar a motor sin cambiar las lamas ni el cajón: se sustituye el eje por uno con motor tubular dentro y se deja un mando o un pulsador. Es la misma intervención que una reparación grande.
Tiene sentido cuando la persiana es alta, cuando hay varias iguales o cuando la cinta se rompe cada temporada. No lo tiene si la persiana va dura: eso hay que arreglarlo antes, porque un motor sobre una persiana que arrastra se quema igual que se rompía la cinta.
Antes de llamar
- ✔️ Pruebe a subirla a mano, con cuidado. Si va dura, el problema está en las guías o en las lamas, no en la cinta ni en el motor.
- ✔️ Mire si la cinta está deshilachada o si cuelga floja: son dos averías distintas y la pieza que hay que llevar no es la misma.
- ✔️ En las motorizadas, fíjese en si el motor hace ruido o no hace nada. Es el dato que más acorta el diagnóstico.
- ✔️ Si una lama se ha salido de la guía, no la fuerce hacia abajo: se doblan las de al lado y la reparación crece.
Presupuesto
Desplazamiento desde 40 €, diagnóstico incluido. 6 meses de garantía en la reparación y 2 años en el equipo nuevo.
Una cinta deshilachada cambiada a tiempo es una visita corta. Esperar a que parta con la persiana bajada significa abrir el cajón y, si además se ha soltado del eje, desmontar.