
Reparación de puertas de garaje basculantes
Muelles laterales, contrapesos, brazos y cerradura de las basculantes de toda la vida.
Llámenos:
Qué es y en qué se diferencia de una seccional
La basculante es una hoja de una sola pieza que gira sobre un eje horizontal: el borde inferior sale hacia fuera mientras la parte alta se mete hacia dentro y queda tumbada bajo el techo. Es el modelo clásico de los garajes construidos antes de los años dos mil, y todavía hay muchísimas en servicio.
La diferencia que importa para una reparación es el sistema de equilibrado. Una seccional lleva muelles de torsión sobre un eje; una basculante lleva muelles de tracción a los lados, o bien contrapesos ocultos en los laterales del hueco. Son soluciones distintas, con averías distintas y con repuestos distintos.
La segunda diferencia es de espacio: al abrirse, la hoja barre casi un metro hacia fuera. Si hay un coche aparcado pegado a la puerta, no abre. No es una avería, aunque llega como tal más de una vez.



Averías típicas
Muelle lateral roto o descolgado
Es la avería característica de este modelo. Con un muelle menos, la hoja queda descompensada: cuesta subirla, baja sola desde media altura y tiende a cerrarse de golpe. En las puertas de dos muelles por lado se nota menos al principio, y precisamente por eso se sigue usando hasta que rompe el segundo.
Cable de contrapeso partido
En las basculantes de contrapesos, un cable de acero conecta la hoja con una pesa que corre por un canal lateral. Cuando ese cable cede, la pesa se cae al fondo del canal y la puerta se queda con todo su peso encima. Recuperar la pesa suele ser la mitad del trabajo.
Brazos y articulaciones desgastados
Los brazos que guían el movimiento trabajan con holgura desde el primer día y esa holgura crece. La puerta empieza a moverse en diagonal, roza en un lateral y acaba pillando. Muchas veces se arregla con casquillos nuevos y reglaje, sin sustituir nada grande.
Cerradura y bombín
En las basculantes manuales la cerradura acciona dos varillas laterales que entran en el marco. Cuando la puerta se descuadra, las varillas dejan de encontrar su alojamiento: la llave gira pero la puerta no abre. Casi nunca es la cerradura, casi siempre es el reglaje.
Motorización mal calculada
Es frecuente encontrar basculantes viejas con un motor añadido después. Si al motorizarla no se revisó el equilibrado, el motor lleva desde el primer día levantando peso que no le toca. Duran poco, y el recambio dura lo mismo si no se corrige el origen.
Antes de llamar
- ✔️ Desembrague el motor, si lo tiene, y mueva la puerta a mano. Debe quedarse quieta donde la suelte. Si cae o sube sola, el equilibrado está perdido.
- ✔️ Mire los muelles de los dos laterales y compárelos: uno estirado o partido se ve a simple vista.
- ✔️ Escuche dónde suena. En estas puertas el ruido localiza la avería mejor que cualquier otra pista.
No trabaje con la puerta a media altura. Una basculante descompensada cierra con toda su masa y no avisa. Si tiene que mirar algo, hágalo con la puerta cerrada del todo o completamente abierta y calzada.
Repuestos
Muchas basculantes en servicio son de fabricantes que ya no existen. No suele ser un problema: los muelles se piden por medidas —longitud, diámetro de hilo, diámetro exterior y tipo de gancho— y los cables se hacen a medida. Lo que no siempre se encuentra son los herrajes concretos de una marca desaparecida, y en ese caso se valora adaptar uno equivalente.